Excluidos

En el camino de la vida voy fluctuando entre sentimientos encontrados que me hacen experimentar diferentes sensaciones cuando de exclusiones sociales se trata y es que no siempre me cuadra el cuentico de que los pobres excluidos sin oportunidades, viven oprimidos por las clases altas y me explico a los fines de no ser linchada por el comentario anterior: En mi casa por ejemplo, es necesaria una señora de limpieza que trabaje los cinco días de la semana y no es cuestión de gusto, sino de que mi madre y yo pasamos la mayor parte del tiempo en el trabajo y es poca la oportunidad que tenemos de realizar labores domésticas; pues bien, después de mucho buscar entre señoras y señoras, conseguimos a esta muchacha una colombiana muy educada en quien decidimos confiar.

La muchacha tenía las llaves de la casa, porque llegaba y salía sin que nosotros estuviéramos en casa, lo cual le facilitaba mucho las cosas porque no tenía un horario que cumplir, adicionalmente ella venía tres días a la semana entre los cuales repartía las labores de limpieza, lavado y planchado de la casa (acuérdense que no hay nadie en casa así que no se ensucia), otros dos días venía únicamente a recoger los periódicos de los perros y limpiar el área del balcón con cloro, estos días ella trabajaba en otras casas y pasaba por la nuestra cuando iba de salida sólo para hacer esto. Estas labores le ganaban a la misma un sueldo mínimo, ello sin contar con que como es debido se le pagaba aguinaldo en diciembre, bono vacacional y tenía sus correspondientes días libres en fechas feriadas, diciembre (que se fue 15 días), carnaval y afines. ¿Cuál fue la respuesta? Pues bien, un buen día mi mamá y yo comenzamos a notar como la comida iba faltando, así como artículos de baño y otras cosas, cada vez más y más, todo comenzó cuando nos dimos cuenta de que en un día se habían acabado 4 pechugas de pollo y medio kilo de queso, así que comenzamos a sospechar; en efecto, la muchacha de servicio estaba haciendo mercado en la casa. Adicionalmente, después de sus vacaciones decembrinas en las cuales se fue supuestamente muy agradecida porque mi mamá le había dado 4 veces más aguinaldo que en las demás casas en las que trabajaba y en algunas ni siquiera le dieron nada, la niña regresó limpiando muy mal.

Es el caso, que cada vez más acentuado el problema de los hurtos, la limpieza que ya no era la misma y adicionalmente faltaba cada vez más, mi mamá la interpeló y le dijo que ella sabía que se estaba llevando las cosas y todo lo demás, pero que ella entendía que la chama necesitaba el trabajo y le iba a dar otra oportunidad. Pues bien, la muchacha muy agradecida porque ella necesitaba el trabajo juró y perjuró que todo iba a cambiar, pero no fue así, hasta que esta semana en la que no vino casi ningún día, mi mamá optó por despedirla definitivamente.

Entonces, me pregunto yo ¿cuáles son los excluidos? si de este rollo de las señoras de servicio tenemos mucho hilo que cortar y este ha sido uno de los mejores casos que hemos tenido ¿qué está esperando esta gente? es una falta de cultura de trabajo y un deseo insaciable de obtener las cosas regaladas y no a fuerza de trabajo. Si tú le das una oportunidad a alguien y no la aprovecha, entonces no estás excluyendo a esa persona, sino que esa persona se está auto excluyendo. Esa es la situación, así que cada día me cuesta más creer que la gente no surge por falta de oportunidades… a veces las oportunidades se dan, pero la gente no las aprovecha.

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